"Me da la impresión de que en los aviones modernos se han sacrificado a la velocidad otras consideraciones, en especial la seguridad. Tal vez haríamos bien en volver a las máquinas voladoras elementales de los primeros tiempos y avanzar de nuevo a partir de ellas. (...) Muchos aviadores consideran que el avión moderno se ha hecho demasiado complejo. Por ejemplo, en la carlinga de mi Electra hay más de cien esferas y mecanismos que tengo que observar y manipular. Lo que sueña el piloto, estoy segura, no son más instrumentos ingeniosos y especializados, sino una simplificación de los ya existentes. Sin embargo, ésta no es sino la opinión de una aviadora que se siente especialmente interesada por los aspectos humanos de la máquina, por sus efectos sobre quienes la usan."
Amelia Earhart, Ultimo vuelo, 1937 (Ed. Biblioteca Grandes viajeros, Buenos Aires, 2004)