...el punto es encontrar el equilibrio entre el clima de vacaciones y las tareas, que se van acelerando, las rutinas que se recomponen mecánicamente y que durante un par de semanas pensábamos que sería posible modificar.
Eso por un lado.
Por el otro, y creo que ya lo he relatado muchas veces, la ciudad en ésta época es, es, es como sería lindo que fuera el resto del año. Simplemente nos alcanza mejor.
El lunes me tocó ir al Rawson a hacer un apto psicofísico para el trabajo. Llegué y era aún de noche. Y fue una experiencia onírica, sin duda. Parecía que estaba en "El carnaval de las almas", sobre todo cuando tuve que hacer un test dibujado: un árbol, una casa, una persona, en el mismo plano. La consigna final era escribir un pequeño relato con las tres cosas. El mío quedó así:
Una mujer sale a comprar algo que se olvidó. Cuando pasa junto al árbol piensa que ése árbol es una de las cosas más lindas de la casa.