Abro "Agua viva", de Clarice Lispector, al azar y me encuentro con un puñado de frases perfectas:
Voy a hacerte una confesión: estoy un poco asustada. Es que no sé adónde me llevará esta libertad mía. No es arbitraria ni libertina. Pero ando suelta.
Y después me tomo un café bien fuerte. Apago el aire. Me calzo las zapatillas para salir a caminar, el corazón un pelín sobre-exigido, pero contento.
El plan es destilar unas ideas, unas palabras, y todos los minutos que he pasado de más mirando los botoncitos minúsculos del Final Cut.
Viene siendo un verano delicioso, así, con muy poco, pero en plenitud.